Llevaba unas semanas intentando encontrar una agenda que fuese de mi agrado, pero nada. Mucho plástico, poco diseño y además muy caras. Así que decidí hacerme una yo misma. Tomé como modelo un cuaderno que me regaló mi madre, quién es una experta de la encuadernación y manos a la obra. Tiene sus "pifias" pero cumple la función.
¡Vivan las manos! y el tiempo de ocio



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