Durante los últimos días ha llovido mucho acá en Valdivia. Siempre he oído que febrero es más lluvioso y al parecer, al menos esta vez, se cumplió el vaticinio. Llevamos largas jornadas en casa, saliendo poco y haciendo hartas cosas: cocinar, dibujar, coser, ver películas y por su puesto oír desenfrenadamente 31 minutos.
La lluvia ha traído una buena consecuencia para nosotros: menos turistas. Sé que eso, a mucha gente de por acá, no le gusta porque viven del turismo, del arriendo de cabañas, de la venta de comida, entre otras cosas, pero para nosotros ¡es muy bueno!. Menos taco, menos bulla y menos basura.
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| Basura en el mar |
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| Atadecer en la costa valdiviana |
Sería bueno que la gente comenzara ha hacerse cargo de lo que desecha, o en primera instancia de lo que consume para evitar imágenes como estas. A todas y todos nos gusta llegar a la playa y no tener que acarrear basura ajena. Hay que ser más responsables y aprender a convivir con nuestro entorno.
Con estas tardes de lluvia, la máquina de coser no descansa (excepto cuando se corta la luz a raíz del viento) y la ideas van surgiendo como hongos debajo del Pino. ¡Pronto nuevas creaciones!
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